Bueno todo empezó cuando tenia aproximadamente unos catorce años, ya estaba peludito. Y mi madre nos contó a mi y mis hermanos, que un hijo de una compañera de ella se había muerto por que cuando le dijo que le dolía un testículo su mama no le creyó, y el testículo se le hincho, cuando se dieron cuenta ya era muy tarde. Entonces ella nos contó toda esa historia por si a nosotros nos pasaba algo así y le avisáramos, pero a ninguno nos dolía así que paso. Pero después de unas semanas a mí me empezó a doler y de verdad, por que cuando uno es chico le cuentas sobre una enfermedad y uno se las cree y todo eso. Bueno así que le conté a mi mama y no me creyó. Las semanas pasaron y mi coquito iba creciendo, hasta que no me aguante mas y le volví a decir a mi madre, solo que esta vez le mostré pruebas. Si, le mostré mi testículo a mi madre. Y la diferencia con el normal era evidente, el enfermo era por lo menos del porte de una pelota de tenis, y fue ahí donde se preocupo, o sea el ¡conchesumadre! Que se mando...
Al otro día estaba esperando fuera de la sala del medico con las piernas abiertas por que donde se mantenían bien dos testículos normales ya no cabía ese del tamaño que tenia yo. Y él medico me llamo. No hay nada pero que te toque un medico, siempre, pero siempre están con las manos heladas y eso si saben como agarrarlo, no duele solo molestan las manos heladas. Bueno y ahí me mandaron a hacerme unos exámenes, una ecografía testicular.
Al examen me acompaño mi padre. Y en la clínica me pasaron una bata abierta por abajo, y luego te hacen pasar a una de estas piezas donde entran las mujeres embarazadas, de esas que tiene como un televisor adelante de la cama. Y ahí estaba con un doctor, una enfermera y mi papá. Lo primero, te embetunan con gel neutro el testículo, luego te ponen esa cosita para revisar y lo mueven por el coquimbano. Y junten todo eso, que se obtiene: una erección, sí, una erección con un doctor una enfermera y mi papá. Y en ese momento el doctor vio algo en la pantalla y puso una cara de como sí le dieran la noticia de que su señora iba a tener quintillizos. Y le dijo a la enfermera que llamara a Julia, ella abrió la puerta y grito ¡Julia! Al minuto llego una doctora, que pregunto que pasaba, y el doctor le pregunto si había visto algo así (lamentable mente no era por el miembro) y ella le dijo que no, pero que Pedro si, entonces salió y grito ¡Ricardo! Ve, tienes que ver esto. Y entro Ricardo y le preguntaron lo mismo. Mmmm dijo, haber y tomo la leserita para ver la ecografía y empezó a revisar de nuevo. Y ahí estaba el doctor, su enfermera, Julia, y Ricardo, ah y mi papá ah, y todos ellos junto a mi y mi erección. Luego Ricardo dijo que le tomaran unas fotos a eso que él les indicaba, y que me vistiera nomas. Después mi papa me dijo que por que se me había parado. ¿Como? Le dije, gel y movimiento, la combinación perfecta y me comprendió.
A las semanas fuimos a ver los resultados de los exámenes y el doctor nos dijo que tenia que operar. ¡Operar! Me iba a quedar sin un coco. Pero mi mama no se podía quedar con una sola opinión así que averiguamos y nos conseguimos uno de los mejores cocologos, pero solo lo podíamos encontrar en un hospital no sé cuanto por que justo estaba atendiendo en urgencias. Así que fui para allá con mi testículo hinchado que para ese momento ya había crecido bastante más. Bueno al doctor no nos costo encontrarlo pero a una sala para que me atendiera, sí. Al final dijo que pasáramos a la morgue no mas, y ahí estaba yo de nuevo con mi coco inflamado y el doctor y sus heladas manos tocándolo y lleno de muertos alrededor de mí, ahí si que no se me paro. El doctor dijo que no era necesario operar solo con unos días en cama y medicamentos se podía pasar y bien.
Buenos esos días lo pase en cama y con mi abuela cuidándome, o más bien pidiéndome a cada rato que le mostrara mi testículo. Pero bueno en fin, a las semanas ya no me dolía y se había desinflamado casi completamente. Eso si nuca llego a su porte original así que ahora tengo el derecho más grande que el otro, o sea como que se alargo un poquito mas que el otro.
Al otro día estaba esperando fuera de la sala del medico con las piernas abiertas por que donde se mantenían bien dos testículos normales ya no cabía ese del tamaño que tenia yo. Y él medico me llamo. No hay nada pero que te toque un medico, siempre, pero siempre están con las manos heladas y eso si saben como agarrarlo, no duele solo molestan las manos heladas. Bueno y ahí me mandaron a hacerme unos exámenes, una ecografía testicular.
Al examen me acompaño mi padre. Y en la clínica me pasaron una bata abierta por abajo, y luego te hacen pasar a una de estas piezas donde entran las mujeres embarazadas, de esas que tiene como un televisor adelante de la cama. Y ahí estaba con un doctor, una enfermera y mi papá. Lo primero, te embetunan con gel neutro el testículo, luego te ponen esa cosita para revisar y lo mueven por el coquimbano. Y junten todo eso, que se obtiene: una erección, sí, una erección con un doctor una enfermera y mi papá. Y en ese momento el doctor vio algo en la pantalla y puso una cara de como sí le dieran la noticia de que su señora iba a tener quintillizos. Y le dijo a la enfermera que llamara a Julia, ella abrió la puerta y grito ¡Julia! Al minuto llego una doctora, que pregunto que pasaba, y el doctor le pregunto si había visto algo así (lamentable mente no era por el miembro) y ella le dijo que no, pero que Pedro si, entonces salió y grito ¡Ricardo! Ve, tienes que ver esto. Y entro Ricardo y le preguntaron lo mismo. Mmmm dijo, haber y tomo la leserita para ver la ecografía y empezó a revisar de nuevo. Y ahí estaba el doctor, su enfermera, Julia, y Ricardo, ah y mi papá ah, y todos ellos junto a mi y mi erección. Luego Ricardo dijo que le tomaran unas fotos a eso que él les indicaba, y que me vistiera nomas. Después mi papa me dijo que por que se me había parado. ¿Como? Le dije, gel y movimiento, la combinación perfecta y me comprendió.
A las semanas fuimos a ver los resultados de los exámenes y el doctor nos dijo que tenia que operar. ¡Operar! Me iba a quedar sin un coco. Pero mi mama no se podía quedar con una sola opinión así que averiguamos y nos conseguimos uno de los mejores cocologos, pero solo lo podíamos encontrar en un hospital no sé cuanto por que justo estaba atendiendo en urgencias. Así que fui para allá con mi testículo hinchado que para ese momento ya había crecido bastante más. Bueno al doctor no nos costo encontrarlo pero a una sala para que me atendiera, sí. Al final dijo que pasáramos a la morgue no mas, y ahí estaba yo de nuevo con mi coco inflamado y el doctor y sus heladas manos tocándolo y lleno de muertos alrededor de mí, ahí si que no se me paro. El doctor dijo que no era necesario operar solo con unos días en cama y medicamentos se podía pasar y bien.
Buenos esos días lo pase en cama y con mi abuela cuidándome, o más bien pidiéndome a cada rato que le mostrara mi testículo. Pero bueno en fin, a las semanas ya no me dolía y se había desinflamado casi completamente. Eso si nuca llego a su porte original así que ahora tengo el derecho más grande que el otro, o sea como que se alargo un poquito mas que el otro.